TRABAJAR CANSA

Es una lata, el trabajar...

28 septiembre 2005

BENET, ROBINHO, LAS BANDAS Y LOS ENIGMAS

Volvamos al cut n´paste: "Solamente en el enigma se encierra un momento de felicidad, como una semilla en un fruto." La cita también es de Juan Benet. Y viene muy a cuento con lo que últimamente -y reeditando viejas ansiedades que sabía no superadas pero a las que no había tenido ocasión de enfrentarme- siento como LA NECESIDAD DE SABER. De saber lo que pasa, de conocer en todo momento el estado de las cosas, de saber qué es lo que va pasar. Y llevándolo a un extremo, y descubriéndome así más de la cuenta, de escuchar una falsa promesa de esas que nos hacemos a sabiendas de que no está -del todo- en nuestra mano cumplirlas. Y es que vuelvo a ver cosas que no me gustan nada. Será que estoy cansado. O quizá va a ser que, como no tengo un fantástico I-Ching, no sé cómo conducirme en esta nueva situación. (Inciso: desconfiad de la analogía, que también decía Benet). En fin, cada uno se proteje como quiere o puede. Unos, con los chinos. Yo, con los de siempre (con Benet y el resto de habitualmente citados, quiero decir). Pero el caso es que, de contar con la fuerza suficiente, seríamos capaces de vivir a gusto en el enigma, y no sólo de eso, sino también de no desear otra cosa que el enigma. De desconfiar de las certezas. De no tener miedo al movimiento. De no querer saber qué es lo que va a pasar. Mi hermano pregunta si estoy enamorado. Y yo me alegro porque en las próximas veinticuatro horas sólo voy a pensar en trabajar. Seguro que el I-Ching no hubiera sido capaz de predecir eso: que yo me iba a alegrar por tener que trabajar.

robinho

14 septiembre 2005

DE LUXACIONES Y AMORES

recorte
Querría yo iniciar con este texto una serie de homenajes a aquellos míticos titulares del diario Marca que ya creía olvidados y con los que nos sorprendían de vez en cuando desde la portada, tales como aquel "Termijatovic" (acompañado de una fotografía del futbolista oculto bajo unas gafas de sol al estilo Schwarzenegger) o el felicísimo de hoy, que no he alcanzado a ver en su totalidad pero que prometía, y mucho: "Luxados" (o "Luxación", para el caso da lo mismo). Confío en que Dilbert, ese futbolero, me ayude con algunos comentarios. He de confesar que, actualizando, estoy cediendo a las presiones del querido Manolo, que ya me ha echado la bronca un par de veces por no hacerlo. "No quiero hablar de amor", le contesté yo. Y es que yo siempre hablo de amor, por si no se han dado cuenta. Así que hoy hablaremos de fútbol y de teoría social. Sobre el fútbol he de decir que el llamado "cuadrado mágico" del amigo Luxemburgo parece ser algo así como el "cruzado mágico" con el que trataban de vendernos los sujetadores Playtex en los ochenta: algo que está ahí y queda muy bien decirlo, pero que no va a solucionar nada si no tienes dos buenas tetas. Con el Madrid, lo mismo: sin organizador y sin bandas, fatal. El caso es que yo lo veo súper claro -como todos los taxistas, albañiles y demás curritos de España, me temo-, pero sólo lo contaré en persona, porque ponerme a hablar aquí de tácticas futbolísticas me iba a hacer perder aún más lectores, y no es plan. Sobre el segundo punto del día, repetiré lo ya avanzado a muchas de mis amistades en recientes reuniones: se llama cambio de ciclo y consiste, sencillamente, en que cuando unos acaban otros empiezan. Como siempre, lo de los que acaban suele estar más claro que lo de los que empiezan. No entraré en más detalles, pero sí reconoceré que ayer noche los comentaba alegremente en un bar con una ex-novia, su prima -que ha dejado de ser vista casi como parte de la familia para pasar a ser una-tía-que-está-tremenda-, un querido amigo y el amable comentarista de Digital +, que nos gritaba uno tras otro, a descomunal volumen, los goles del Olympique de Lyon e impedía, de paso, que pudiéramos entrar en las sutilezas deseables durante la conversación. Vaya, me he despistado, he dejado que vuelva el asunto amoroso. Cambio de tema. Creo que fue Michel de Montaigne el que dijo que filosofar era aprender a morir. Apunténselo, porque la frase viene al pelo: en esta cultura que vive más que de espaldas a la muerte, aprender a morir es todo un -difícil- arte. Quizá siendo más conscientes de que morimos cada día y de que lo que vivimos cada día -aunque a veces parezca lo contrario porque hagamos cosas en apariencia parecidas (sí, estoy hablando de salir por los mismos bares, qué pasa)- no se va a repetir, podríamos sobrellevar mejor los inevitables golpes que, antes o después, todos nos llevamos, ya sea en forma de goles del equipo contrario, de novias que se van, de madrugones que nos destrozan el cuerpo o de ambiciones insatisfechas. De eso hablaba una de las canciones que tengo a media escritura. Del poco caso que se le hace a la muerte. Pero como estoy atrancado -¿será por culpa del am@@@jhgjkhgjkgfxxx?-, no consigo terminarla y quizá nunca la lleguen a disfrutar. Qué le vamos a hacer, cada vez estoy más convencido de que soy un manta. Un segundón. Un hombre sin talento. Un plasta. Menos mal que al fondo veo una luz: pistolas de juguete manipuladas para variar su sonido y hacer más ruiditos; gente que hace música con Game Boys. Se acabaron los Chills, la Velvet y las melodías perfectas. Empieza el RUIDO. Creo que ya lo había dicho. Se llama CAMBIO DE CICLO.

01 septiembre 2005

THE JOB THAT ATE MY BRAIN

Estoy en plena explosión hormonal. En serio. Para empezar, como pueden comprobar en la foto que ilustra mi mensaje anterior, me están creciendo tetas. Y para continuar, me están saliendo mogollón de granos. De hecho, tengo las tetas llenas de granos. ¿Se imaginan unas duras y hermosas, recién salidas tetas de adolescente, llenas de granos? Pues tengan cuidado al hacerlo, no les vaya a pasar como a un amigo, que reconoció ser capaz de masturbarse más de cuatro veces durante una jornada laboral. A mí, la verdad, es que me gustaría poder hacerlo. Es más, debería hacerlo si es que quiero perfeccionar mis habilidades hasta el punto de llegar a ser multiorgásmic@. Pero, por desgracia, el constante ajetreo laboral me impide dedicarme en cuerpo y alma a tales menesteres. Piensen. ¿Qué puede haber más agradable que levantarse -muy tarde, por cierto- en tu último día de vacaciones con el ánimo de llamar al trabajo y solicitar una bien merecida prórroga de las mismas y encontrarse, nada más encender el móvil, con que tus jefes ya se han adelantado y reclaman tu presencia con nuevos y apasionantes proyectos como excusa? Vamos, que aquí estoy de nuevo y batiendo mis propias marcas: no habían pasado tres horas y ya estaba yo caminando hacia la farmacia más cercana para comprarme un paquetito de valerianas. Así que les dejo, que tengo mucho que hacer, no sin antes resumir mi situación con un lindo estribillo. Ah, los estribillos...

Out of the bed at 6:15 In a rush and you can't think
Gotta catch the bus and train I'm in a rush feelin' insane
I can't take this crazy pace I've become a mental case
Yeah, this is the job that ate my brain
Go to work, it's such a drag Face the boss, he's such a nag
In a suit and in a tie I look so lame I wanna die
I can't take this crazy pace I've become a mental case
Yeah, this is the job that ate my brain
I can't take this crazy pace I've become a mental case
Yeah, this is the job that ate my brain
I punch the clock at 9:05 I know I'm late, but still alive
Everyone just stares at me I'm last in line for prosperity
I can't take this crazy pace I've become a mental case
Yeah, this is the job that ate my brain
Five o'clock rolls around I feel so glad I kiss the ground
Ain't enought hours in the day There's go to be a better way
I can't take this crazy pace I've become a mental case
Yeah, this is the job that ate my brain
I can't take this crazy pace I've become a mental case
Yeah, this is the job that ate my brain

29 agosto 2005

BODEGAS CÁLEM

Recién llegado de la breve escapada a Oporto hablo con Manolo y me pregunta qué tal ha ido el viaje y cuáles han sido los highlights del mismo (este chico habla, a veces, un poco raro). Yo, que arrastraba una cierta mala hostia por: a)regresar a una casa de nuevo ocupada por sus dueños, b)haber sido exhaustivamente registrado y tratado como un delincuente por la policía portuguesa -que me ha acabado confiscando dos pequeños destornilladores con los que apretaba los tornillos de la guitarra LOS LADRONES ERAN ELLOS HIJOS DE PUTA-, c)haber pasado -con resaca- más de tres horas en el aeropuerto por no haber comprobado la hora de salida real de nuestro vuelo; y que además, andaba un tanto despistado por a)las complicaciones derivadas de mi inminente mudanza y b)el gran juego desplegado por Robinho, no he sabido qué responder y he salido del paso con un triste "Ya te contaré". Pues bien, horas más tarde, y después de haber empezado a solucionar ciertos asuntos, tropiezo con las fotos del viaje -diligentemente descargadas por mi hermano en el ordenador- y descubro el que, casi con toda seguridad, ha sido el momento cumbre del viaje: BODEGAS CÁLEM. Hay que reconocer que ya entrábamos borrachos y que eso influyó de manera decisiva en el entusiasmo provocado por el lugar -la primera de las bodegas que encontramos, no crean que buscamos demasiado- y en la (des)configuración de los rostros que aparecen en la imagen. Pero no por ello les restaré mérito ni dejaré de recordar con ternura ni a Gabriela, nuestra guía portuguesa y antigua estudiante de castellano en el DF, ni a la familia de enterados, ni al doble de Rajoy, ni tampoco esas frases tan entrañables en el momento de la cata de los vinos del lugar.
Por otra parte, he de decir que, si no estoy moreno, es por culpa del sujeto que me acompaña en la foto, quien sólo me ha dejado visitar UN DÍA la playa y se empeñó, cual padre en chanclas, en hacernos visitar cienes de catedrales e iglesias. Ya oigo su respuesta: "Tendrás valor", me dirá. Claro que lo mejor va a ser cuando vea la foto. Si quieren ver su venganza, ya saben, visiten el fotolog de Latruculenta, que no tardará.

¿Y una segunda y última ayudita con la mudanza, eh, querido Manuel? Venga, que prometo que habrá cena.

08260021

- ¿No quieres el tinto? Trae, que ya me lo bebo yo.

16 agosto 2005

VERANO EN MADRID EN 2005

outlaw_golf
Hoy hablaremos de lugares comunes. Y de turismo. Y de golf. Y, como casi siempre, y aunque no lo parezca, de relaciones personales. Suele decirse que en agosto en Madrid no hay nadie. Y que es mentira lo sabe cualquiera que haya pasado un par de veranos completos aquí. Aún así, todos, incluso los que sabemos que mentiremos si lo hacemos, insistimos en decirlo. Y es que durante el mes de agosto parecemos sumergirnos en una suerte de adormecimiento extraño que invita a la inercia, a la relajación de costumbres y, en último término, a la experimentación. Es por ello que, durante este mes, cualquier plan de fin de semana, por dudoso o extraño que parezca, es acogido con alborozo en el seno del grupo de amigos. Por ejemplo, para los que nos quedamos aquí, pasar la noche del sábado jugando al golf en el Retiro (con linternas y, por una vez, whisky). O, para los que han salido durante unos días, alquilar una barca a pedales de tamaño familiar -con tobogán y todo- y ver después cómo los tuyos te abandonan en medio de un lago y tienes que devolverla, pedaleando solo bajo el sol, hasta el mismo muelle donde la tomaste. Este esquema de (falsa) soledad, planes bizarros, esperas intensas y dramáticos vuelcos sentimentales (propios y ajenos) viene repitiéndose, para mí, desde hace varios veranos. La diferencia es que este año lo he DESCUBIERTO. Y gracias a que lo he descubierto le estoy empezando a tomar cariño al que siempre fue mi mes más odiado. Decía Deleuze que los sufrimientos que nos ha producido cada una de nuestras mujeres amadas se desvanecen en el momento en que, vistas las relaciones con una cierta perspectiva, nos damos cuenta de la cantidad de elementos que se han repetido en cada una de ellas y de que, en el fondo, hemos sido siempre fieles a nosotros mismos en nuestras elecciones. El secreto, por tanto, consistirá en ser capaces de alejarnos de la situación en que nos encontremos para verla con la perspectiva adecuada y ser, desde ese momento, parte y espectador del espectáculo. Hecho esto, se reducirán los sufrimientos. Ocurre que eso es muy difícil de hacer. Pero en ello estamos y ya ha dado resultado con el mes de agosto. "Esta siendo mi mejor verano en años", dijo hace poco un amigo. No sé si el mío va a llegar a tanto -que no me importa-, pero, como mínimo, puedo asegurar que, gracias a los que me invitan a jugar al golf, los que destrozan mesas, los que se van a venir conmigo a Oporto, los que se van y vuelven a hacerme compañía y, en general, a todos los que están por aquí, está siendo de los más entretenidos. Así que ya saben. Encuentren sus propios esquemas. Y encuentren buenos amigos. Todo lo demás, sea lo que sea, será mas llevadero.

-Try again.

10 agosto 2005

LEAVE HOME

leave[1]
Está hecho. Y la fecha es el 16 de agosto.

- ¿Vamos a ser vecinos o qué?

03 agosto 2005

DEE DEE

pic00

- Hoy en la pelu le cortaron un flequillo al más puro estilo ramoniano.